proyecto-interiorismo
5 (100%) 1 vote

Los primeros pasos en la creación de un proyecto de interiorismo.

Proyecto de interiorismo: Puede pasar que la primera sensación que tengamos ante la perspectiva de planificar exhaustivamente el acondicionamiento de una vivienda sea la de tedio o fastidio, a causa de no saber por donde comenzar a realizar esta etapa, debido a todo el trabajo que implica: reflexión sobre aspectos del espacio y sus necesidades, averiguar los costes, elaborar muchas listas de productos y muestras y también realizar planos.

Sin embargo, debes recordar que vale muchísimo la pena realizar el esfuerzo en esta primera etapa del proyecto de interiorismo, ya que te ahorrará mucho tiempo y dinero a largo plazo.

Por otro lado, esta tarea de planificación puede llegar a ser realmente divertida y enriquecedora si la miramos desde el lado positivo y además hará que el resultado final del proyecto de decoración o de interior se acerque lo máximo posible a lo que se planeó desde un principio.

Cómo Empezar un proyecto de Interiorismo

Llevar a cabo un proyecto de interiorismo depende en gran medida de su planificación estratégica. Con la consideración de las cuatro factores fundamentales que definiremos a continuación nos aseguraremos poder emprender sin complicaciones y de forma efectiva un proyecto de diseño de interiores.

1. Analizar el emplazamiento del proyecto de interiorismo

Resulta muy habitual que cuando se contrata a un arquitecto o a un interiorista para realizar el trabajo de diseño de un interior ya se tenga decidido el emplazamiento concreto. Por lo tanto, queda como labor del diseñador el analizar detalladamente espacio, garantizando que se puedan satisfacer las necesidades del cliente, interpretando los puntos fuertes y lo débiles de la configuración espacial para conseguir la distribución más eficiente.

Algunas veces sucede que el cliente propone distintas posibilidades para un mismo espacio. Por ello es muy importante estudiar en profundidad ese espacio para definir cuál de ellas ofrece mejor solución a las necesidades planteadas.

Como también sucederá, que es el propio espacio físico, por sus particulares condiciones, el que genera el programa. La tarea del arquitecto o diseñador de interior en este caso es la de interpretar esas condiciones inamovibles definiendo la mejor distribución espacial y diseñando un programa que se ajuste a las limitaciones establecidas.

2. Crear un programa de necesidades

Es fundamental definir las necesidades de quienes habitarán un espacio, y es necesario hacerlo antes de iniciar el proyecto. Se trata de analizar el comportamiento y el uso que las personas harán de su lugar habitacional o de trabajo, así como las oportunidades y límites que el espacio mismo ofrece.

Todos estos aspectos pueden ir recogidos de forma precisa en una en una agenda o libreta de notas que haga explícitas las principales condiciones funcionales, dimensionales y de relación. En base a estos objetivos, claramente definidos, se deberán valorar las diferentes soluciones de diseño que se generarán en las siguientes fases del proyecto.

Dependiendo de la función que se vaya a realizar dentro del espacio del proyecto de interiorismo, tanto por tamaño como por cantidad de usuarios implicados, puede variar la forma en la que obtenemos la información necesaria para la definición concreta del programa de necesidades.

En cualquier caso, la recogida de información deberá realizarse mediante reuniones con los diferentes agentes implicados, el análisis de la información que se va obteniendo, con opiniones muchas veces divergentes, junto con la documentación es clave, para sacar objetivos claros, priorizando criterios para la toma de decisiones proyectuales de diseño.

Es fundamental establecer el programa de necesidades para el proceso de diseño, ya que es aquí donde se identifican de una forma precisa los problemas y objetivos del cliente. Una mala compresión de estos objetivos, por no quedar suficientemente claros o por falta de comunicación, puede dar lugar a sobrecostes durante la fase de construcción o directamente a un proyecto que no responda a las necesidades del usuario final del espacio que estamos diseñando.

3. Calendario de actividades para el proyecto de interiorismo

El calendario es una parte vital, y que no siempre se define desde el principio, es la planificación temporal ideal del proyecto. Ahí se definen las responsabilidades del arquitecto diseñador, así como los plazos para las tomas de decisiones importantes por parte del cliente.

Este calendario toma referencia de todos los momentos que resultan clave en el proceso del proyecto de interiorismo de forma que el miembro del equipo que se encargue de su supervisión puede hacer un seguimiento y control, asegurando el cumplimiento de los objetivos marcados en los plazos establecidos.

El programa de actividades de un proyecto como minimo deberá contemplar lo siguiente:

– El momento de negociación del contrato.
– El momento de la realización del programa de necesidades.
– Estudio del estado original del espacio a configurar.
– La presentación de las propuestas, revisiones.

El plazo para cada actividad lo determinará una comunión de muchos y diversos factores, lo que establece marcos necesariamente flexibles, pero que con la organización y anticipación adecuadas, permite una estimación bastante precisa y que asegura un plan de ruta fiable para el proceso de diseño.

4. Presupuesto de un proyecto de Interiorismo

Este documento debe ser los más claro y desglosado posible.El presupuesto informa del alcance y profundidad del trabajo contratado, definiendo el nivel de los acabados.

Podremos dividir el presupuesto del proyecto de interiorismo en dos conceptos:

A- El coste de la obra (engloba el coste de la obra en sí y los elementos fijos de la instalación, así como el mobiliario y los equipamientos)

B- Los honorarios del arquitecto diseñador, de los consultores y de la gestión del proyecto, tasas administrativas y coste de los seguros oportunos.

Es fundamental que el director del proyecto asegure el cumplimiento del presupuesto de obra. Para ello deberá haberse presentado un presupuesto realista basado en una estimación de precios desde las primeras fases de ideación del proyecto. En proyectos pequeños las cifras son más susceptibles de variar ya que los costes de obra son muy volátiles y se hallan sujetos a cambios que dependen entre otras cosas de la inflación y las condiciones cambiantes del mercado. Por ello se suele incluir una partida de contingencias debidas a factores desconocidos. que van entre un 10% y un 15%.

Por otra parte, el presupuesto detallado por partidas, y no por metraje, asegura una mayor precisión en los costes reales del proyecto de diseño de interiores.

Un proyecto de interiorismo pone en juego gran cantidad de elementos e implica a numerosos agentes, pero;  “Una planificación estratégica clara, definida desde el comienzo, asegura un proceso mucho más eficaz y un resultado final plenamente satisfactorio”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *